Cuando no puedes abrir los ojos

Cuando esto sucede, seguramente una lagaña te impide saber que hoy amaneciste, la triste caminata de eliminación de las verdosas cortinas nocturnas que marcan el paso de uno y otro día. AhI se concentra nuestra ira, miedo o tristeza, por eso los niños abandonados tienen tantas lagañas y ni modo de no notar su tristeza condensandose por la nariz mas verde que nunca, mar verde, acuosidades de ayer. Pero si no hace frio hace falta solo congelarnos un poco para no mirarlos.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal