Gwaaaaaaarrrrrr

Lo cierto es que puede llegar al final. El final era la orilla del mar. Por alguna razón, que mi memoria no me deja recordar, me encontraba nadando hacia la orilla. Alguien me acompañaba en este recorrido, eran unos tiburones de los cuales solo podía ver su rápida figura y sus aletas amenazantes. Uno tras otro fue apareciendo en mi camino. Lo curioso fue que nunca tuve miedo y me sentí segura de llegar al final. Tal vez solo querían distraerme. No creo que quisieran hacerme daño o tal vez no me vieron.

